Puntos Colombia 2026: La Balanza entre Beneficio y Costo de Capital
CONTENIDO:
- La Ecuación del Consumidor: Un 1% de Retorno Frente a Tasas Que Superan el 24% EA
- Más Allá de la Promesa: Entendiendo la Acumulación y Redención de Puntos
- El Laberinto de las Restricciones: Rappi, LifeMiles y el Dinero en Efectivo
- Tarjetas de Crédito en Colombia 2026: Un Contraste Crítico con los Beneficios de Lealtad
- Contexto Macroeconómico: La Recuperación del Crédito y la Presión en el Bolsillo
- Conclusiones y Recomendaciones: Navegando el Programa con Ojos Críticos
- Guía Completa: Acumula y Redime Puntos Colombia con tu Tarjeta de Crédito
El mercado de programas de lealtad en Colombia ha experimentado un auge notable. Puntos Colombia, el programa de beneficios de Bancolombia y sus aliados, reportó la movilización de más de $400.000 millones en beneficios durante 2024 y una base de 8 millones de usuarios registrados a febrero de 2026. Las proyecciones indican que se espera alcanzar los 9 millones de afiliados al cierre de este año, según datos de la Superintendencia Financiera de Colombia. Estas cifras consolidan al programa como el mayor ecosistema de recompensas del país, operando a través de más de 5.000 aliados en diversas categorías, desde supermercados hasta aerolíneas.
Pero, ¿qué tan substancial es el beneficio real para el consumidor en un contexto donde el costo del dinero sigue siendo una preocupación central? Mi experiencia cubriendo el sector financiero colombiano por años me ha enseñado a mirar más allá de las cifras de crecimiento y a enfocarme en el impacto económico tangible para los usuarios. La narrativa de fidelización masiva, aunque potente, debe ser contrastada con la fría realidad de los retornos financieros. Francamente, el valor que Puntos Colombia genera para los consumidores es marginal cuando se compara con el costo de capital que muchos colombianos asumen para sus compras diarias.
La Ecuación del Consumidor: Un 1% de Retorno Frente a Tasas Que Superan el 24% EA
¿Realmente cuánto vale cada punto? El esquema de acumulación de Puntos Colombia es, en apariencia, sencillo: por cada $700 en compras, el usuario acumula 1 punto. Este punto, al momento de la redención, equivale a $7 pesos. Una aritmética básica revela que esta relación genera un retorno efectivo del 1% para el consumidor. Esta cifra, que puede parecer menor a primera vista, es la piedra angular para entender la verdadera naturaleza del programa. Es un ajuste decimal en el poder adquisitivo, más que una recompensa generosa que altere sustancialmente el presupuesto familiar.
Para poner esta magnitud en perspectiva, pensemos en un usuario promedio que realiza compras anuales por $10 millones. Con el esquema actual, esta persona acumularía aproximadamente 14.286 puntos, lo que se traduciría en unos $100.000 disponibles para redimir al año. Esto es apenas $8.333 mensuales. Si bien este monto puede generar una percepción psicológica de ahorro, representa menos del 1% del gasto total anual. Más importante aún, queda dramáticamente por debajo de lo que ese mismo usuario podría haber pagado en intereses por endeudamiento con tarjeta de crédito durante el mismo período. ¿Le suena familiar esta discrepancia?
Aquí es donde la brecha crítica se hace evidente. La Superintendencia Financiera de Colombia certificó para octubre de 2026 una tasa de usura del 24,36% efectivo anual (EA) para la modalidad de crédito de consumo y ordinario. Esta tasa máxima permitida, aunque ha mostrado una disminución de 65 puntos básicos respecto a septiembre, contrasta de forma radicalmente adversa con el 1% de retorno de Puntos Colombia. Esto significa que existe una brecha de 23,36 puntos porcentuales entre el costo de endeudamiento y el beneficio del programa de lealtad.
Comparación de Tasas de Interés de Tarjetas de Crédito (Octubre 2026) vs. Retorno Puntos Colombia
| Producto Tarjeta de Crédito | Tasa de Interés Efectiva Anual (EA) | Retorno Puntos Colombia (sobre gasto) | Brecha Neta (Costo - Retorno) |
|---|---|---|---|
| Visa Aqua BBVA | 24,33% | 1% | 23,33% |
| MasterCard Clásica Bancolombia | 24,33% | 1% | 23,33% |
| Visa Credencial Clásica | 24,86% | 1% | 23,86% |
Las cifras hablan por sí solas. Un usuario que utiliza crédito para financiar sus compras, incluso con las tarjetas de menor tasa, pierde exponencialmente más de lo que gana mediante la acumulación de puntos. Este desequilibrio fundamental sugiere que el verdadero valor de estos programas reside no en recompensas financieras directas, sino en la fidelización comportamental y la captura de datos de consumo.
Más Allá de la Promesa: Entendiendo la Acumulación y Redención de Puntos
El programa Puntos Colombia se cimenta en un modelo de coalición que facilita la acumulación a través de múltiples canales, intentando abarcar la mayor parte del ecosistema de consumo del cliente. ¿Cómo se suman estos puntos? Existen cuatro vías principales: a través de compras en aliados físicos del retail (como Éxito, Carulla, Surtimax), utilizando Tarjetas de Crédito Bancolombia, con las tarjetas Éxito y Carulla MasterCard (emitidas por Tuya Financiera), y finalmente, comprando en la tienda online de Puntos Colombia (donde se acumulan puntos por la porción pagada con dinero). En todos estos casos, el principio básico de $700 por punto se mantiene, aunque algunas promociones específicas pueden ofrecer multiplicadores temporales, buscando incentivar el gasto en momentos clave.
Una vez acumulados, la versatilidad en las opciones de redención es uno de los pilares que Puntos Colombia promociona. Los usuarios pueden canjear sus puntos por productos en la tienda online y en aliados físicos, experiencias de viaje (incluyendo hoteles y alquiler de vehículos), bonos de descuento en comercios seleccionados, uso en Rappi bajo condiciones específicas, retiro de efectivo y conversión a LifeMiles de Avianca. Esta gama de opciones está diseñada para crear la ilusión de una flexibilidad total, una estrategia clave para mantener al consumidor enganchado al programa. Sin embargo, como veremos, cada una de estas opciones viene con sus propias limitaciones operativas y, en algunos casos, una reducción implícita del valor.
Proceso de Redención de Puntos Colombia: Una Guía Paso a Paso
Cambiar los Puntos Colombia es un proceso digital bastante intuitivo, aunque las condiciones pueden variar según el tipo de redención:
- Acceso a la Plataforma: Ingresa a www.puntoscolombia.com y accede a tu cuenta con tu número de documento.
- Selección de Producto/Servicio: En la 'Tienda Online' o sección de aliados, busca el producto, experiencia o bono que deseas.
- Añadir al Carrito: Elige tu opción y añádela al carrito de compras.
- Combinación Puntos/Dinero: Define cuántos puntos y cuánto dinero adicional usarás para la compra. Haz clic en 'Continuar'.
- Finalización de Compra: Completa los campos de forma de pago y haz clic en 'Finalizar compra'.
- Verificación de Seguridad: Selecciona cómo deseas recibir el código de verificación (celular o correo electrónico) y una vez recibido, ingrésalo para completar la transacción.
- ¡Listo!: Espera la confirmación de tu redención y disfruta tu beneficio.
Para el retiro de efectivo, el proceso es similar: se selecciona la opción "Retirar dinero", se ingresa el valor deseado y se confirma la transacción. Es importante destacar que, para algunas redenciones y el retiro de efectivo, pueden aplicar procesos de verificación adicionales que podrían generar retrasos en la disponibilidad de los fondos o productos.
El Laberinto de las Restricciones: Rappi, LifeMiles y el Dinero en Efectivo
Aunque Puntos Colombia se precia de ofrecer múltiples vías de redención, un análisis crítico revela que muchas de estas opciones están sujetas a restricciones significativas que merman su valor percibido. Un ejemplo claro es el "paradoxo de Rappi": Puntos Colombia permite convertir saldos en créditos de Rappi, pero con una condición crítica. Estos créditos solo son válidos para compras en tiendas virtuales específicas del grupo Éxito (como Éxito, Carulla, Éxito Express, Carulla Fresh Market, Surtimax y Súper Inter). Esta limitación anula la flexibilidad que se presume de Rappi, confinando al consumidor a un ecosistema de retail controlado y excluyendo servicios tan populares como gastronomía, farmacia o movilidad.
Además de la restricción de tiendas, los créditos redimidos en Rappi tienen una vigencia de solo 6 meses. Esta presión temporal obliga al usuario a consumir rápidamente sus puntos, reduciendo su capacidad de planificar gastos y potencialmente llevándolo a compras no esenciales. Considerando que movilidad/transporte, gastronomía y bienestar representaron el 33% de las preferencias de redención de Puntos Colombia en 2024, estas limitaciones de Rappi son particularmente frustrantes para muchos usuarios.
La conversión a LifeMiles de Avianca, otra opción popular, también presenta su propia complejidad: la variabilidad por la Tasa Representativa del Mercado (TRM). Se requiere un mínimo de 200 Puntos Colombia para la conversión, lo que equivale a $1.400 en valor nominal. Con la TRM de octubre 23 de 2026 en $3.900,82 por dólar, esta conversión es prácticamente insignificante para obtener beneficios tangibles en vuelos nacionales o internacionales. He cubierto casos donde usuarios han acumulado miles de puntos solo para descubrir que su valor en millas apenas cubre una fracción de un pasaje, obligándolos a recurrir a sus ahorros o, paradójicamente, a crédito adicional para cubrir la diferencia. La volatilidad de la TRM, fluctuando entre $3.808,12 y $3.933,31 durante octubre de 2026, añade una capa de incertidumbre que puede erosionar el valor de las conversiones en contextos de devaluación.
Respecto a la vigencia temporal general de los puntos, Puntos Colombia establece un plazo mínimo de 12 meses para su vencimiento. Sin embargo, es crucial leer la letra pequeña, ya que comercios aliados y promociones específicas pueden reducir este horizonte. El retiro de efectivo, aunque posible, está sujeto a procesos de verificación que pueden retrasar la disponibilidad de los fondos, una molestia que, en ocasiones, desincentiva su uso.
Tarjetas de Crédito en Colombia 2026: Un Contraste Crítico con los Beneficios de Lealtad
El mercado de tarjetas de crédito en Colombia, competitivo por naturaleza, ofrece diversas propuestas de valor que intentan diferenciarse más allá de la tasa de interés. Sin embargo, al analizar las ofertas de las principales tarjetas competidoras, el panorama se vuelve problemático cuando se compara con los beneficios de programas de lealtad como Puntos Colombia.
- Visa Aqua BBVA (24,33% EA): Esta tarjeta, con una tasa de interés idéntica a la de la MasterCard Clásica, ofrece descuentos con aliados comerciales y la posibilidad de diferir deudas hasta 36 meses a través de BBVA net. Los usuarios acumulan puntos BBVA con sus compras, y se permite pagar parcialmente la cuota sin recargos. No obstante, para tarjetas expedidas después de agosto de 2023, se restringen los avances al 50% del cupo durante los primeros tres meses, una medida que busca mitigar el riesgo crediticio.
- MasterCard Clásica Bancolombia (24,33% EA): Promocionada con cuota de manejo gratis durante los primeros seis meses si se solicita por internet, esta tarjeta posteriormente incurre en un costo de $24.590 mensuales. Acumula Puntos Colombia bajo el esquema base (1% de retorno), y ofrece asistencias variadas (médicas, vehiculares, hogar) y protección de compras MasterCard.
- Visa Credencial Clásica (24,86% EA): Con la tasa de interés más elevada de este grupo, esta tarjeta integra el programa TuPlús de Banco Caja Social, permitiendo acumular puntos alternativos al ecosistema de Puntos Colombia. Se diferencia por ofrecer pago mínimo alterno, tecnología contactless y la opción de pago mediante QR.
La verdad es que, en la mayoría de los casos que he cubierto, ninguna de estas tarjetas justifica el elevado costo de sus intereses mediante los beneficios de lealtad. Un usuario que se endeuda a, digamos, 24,33% EA para ganar un 1% de retorno en Puntos Colombia está incurriendo en una pérdida operativa neta de 23,33 puntos porcentuales. Esta asimetría fundamental sugiere que los programas de puntos, si bien útiles para la estrategia de marketing de los bancos, no son un vehículo eficaz para generar valor financiero real para el consumidor endeudado. Su función principal parece ser la de fomentar la fidelización y recolectar datos sobre patrones de compra, elementos valiosos para las entidades, pero de impacto limitado en el bolsillo del ciudadano.
Contexto Macroeconómico: La Recuperación del Crédito y la Presión en el Bolsillo
El panorama descrito por el Banco de la República en su análisis de estabilidad financiera de junio de 2026 añade una capa crucial de complejidad a nuestro análisis. El crédito de consumo, que representa un 28% de la cartera total, muestra signos visibles de recuperación. La cartera se redujo solo un 3,7% en junio de 2026, una mejora significativa después de caídas de dos dígitos en 2023. Los desembolsos de crédito alcanzaron los $111,4 billones en el Q3 de 2026, con un crecimiento real anual móvil del 27,8%. Esto indica una reactivación del apetito por el crédito en la economía.
Sin embargo, este crecimiento crediticio se ha dado en un contexto de reducciones de tasas de interés. Entre abril de 2023 y junio de 2026, la tasa de interés promedio en desembolsos de consumo disminuyó 13,5 puntos porcentuales. Aunque esta reducción facilita el acceso al crédito, el costo real del dinero se mantiene sustancialmente elevado para el consumidor promedio. La cartera vencida de consumo se contrajo un 28,7% a junio de 2026, con caídas en libre inversión (-36,4%) y tarjetas de crédito (-33,6%), lo que sugiere una mejora en la calidad crediticia, pero con una advertencia regulatoria: los niveles actuales de la tasa de usura podrían no compensar adecuadamente el riesgo asumido por los establecimientos de crédito.
Este contexto revela que el mercado crediticio colombiano opera bajo una presión estructural particular. Los bancos se ven incentivados a captar y retener clientes a través de programas de lealtad precisamente porque los márgenes de rentabilidad sobre el crédito se han comprimido y la competencia es feroz. Puntos Colombia, en esta lógica, emerge no tanto como un beneficio genuino para el consumidor, sino como una herramienta de retención vital en un mercado saturado y en constante evolución. Se trata de mantener al cliente dentro del ecosistema, incluso si el retorno financiero directo es mínimo.
Conclusiones y Recomendaciones: Navegando el Programa con Ojos Críticos
Puntos Colombia funciona, sin duda, como un programa exitoso de fidelización comportamental. Mantiene al consumidor dentro del ecosistema de Bancolombia y sus aliados, genera datos valiosos sobre patrones de compra que son oro para la banca, y proporciona herramientas de marketing dirigido sumamente efectivas. Como instrumento de valor financiero real para el bolsillo del usuario, sin embargo, es fundamentalmente insuficiente. Un retorno del 1% sobre el gasto en un contexto de tasas de endeudamiento que superan el 24% EA no constituye un beneficio económico transformador, sino más bien una reconfiguración psicológica del gasto. Es una "ilusión de ahorro" que debe ser analizada con una lupa crítica.
He visto cómo, a lo largo de los años, estos programas se presentan como una ventaja innegable, pero la realidad de las cifras desmitifica gran parte de esa percepción. Las proyecciones de Puntos Colombia para 2026, que buscan alcanzar 9 millones de usuarios y expandir la base de la aplicación móvil a 4,5-5 millones, reflejan la consolidación de un modelo de lealtad masivo, pero económicamente marginal para los consumidores. El aumento de nuevos deudores de consumo en un 20% trimestral (pasando de 0,28 a 0,34 millones) indica que la capacidad de gasto se expande, sí, pero a través del endeudamiento, no mediante el valor agregado de los programas de lealtad.
El ahorro acumulado de $284.000 millones en 2024 mediante Puntos Colombia, aunque sustancial en cifras nominales, representa solo el 0,11% del desembolso de crédito de consumo trimestral ($111,4 billones). Esta escala dimensiona el verdadero impacto: un programa que beneficia a 8-9 millones de colombianos genera ahorros equivalentes a apenas 2,5 semanas de crédito de consumo nacional.
Es crucial que la Superintendencia Financiera de Colombia profundice en evaluaciones sobre cómo estos programas de lealtad se integran al ecosistema de protección al consumidor, especialmente considerando que operan sin una incidencia directa en el costo real del dinero. De la misma manera, el Banco de la República, mientras monitorea la estabilidad financiera, debería considerar si programas como Puntos Colombia, al ofrecer un retorno tan bajo, perpetúan ciclos de endeudamiento mediante la ilusión de un beneficio sustancial.
Para el consumidor colombiano en 2026, la recomendación transparente es clara: utilizar Puntos Colombia como un complemento secundario de ahorro, nunca como una estrategia primaria de gestión financiera. El verdadero valor emerge no del 1% de retorno, sino de la disciplina de gasto que el programa puede, de forma indirecta, facilitar al convertir compras cotidianas en oportunidades de reflexión sobre el consumo. Cualquier esperanza de que Puntos Colombia genere un impacto transformador en el panorama económico nacional es, matemáticamente, infundada.





