CDT en Colombia 2026: Claves para entender y potenciar tu ahorro
CONTENIDO:
- Radiografía del CDT: Instrumento de Renta Fija con Respaldo Sólido
- ¿Cómo se calculan las tasas de CDT en Colombia? La DTF como termómetro
- Impacto de las tasas de CDT en el bolsillo del colombiano y la economía
- Análisis crítico: ¿Son rentables los CDT al 9-10% en octubre de 2026?
- Perspectivas y tendencias para las tasas de CDT en 2026
- Recomendaciones prácticas para maximizar la rentabilidad de su CDT
- Guía Completa de Certificados de Depósito a Término: Tasas, Intereses y Ahorro Seguro en Colombia
A octubre de 2026, el panorama de los Certificados de Depósito a Término (CDT) en Colombia revela un mercado en fase de estabilización. Según datos consolidados de la Superintendencia Financiera, las tasas de interés efectivas anuales para los CDT se cotizan en un rango que oscila entre el 9,40% y el 10,75% E.A., con variaciones significativas que dependen tanto del plazo como del monto de la inversión. Por ejemplo, entidades como Banco Contactar han ofrecido hasta 10,25% E.A. para plazos superiores a 540 días, mientras que Santander Colombia mantiene un competitivo 10,00% E.A. para plazos de 180 y 360 días.
Esta arquitectura de tasas responde directamente a la decisión de la Junta Directiva del Banco de la República de mantener su tasa de intervención en un 9,25%, nivel fijo desde el 2 de mayo de 2026. Esta postura, reafirmada en su reunión de septiembre, señala una pausa estratégica en el ciclo de recortes iniciado a finales de 2024. Analistas consultados por Fedesarrollo en octubre proyectan que esta tasa se mantendrá estable durante los próximos meses, incluso hasta enero de 2026, lo que dibuja un escenario predecible para los ahorradores que buscan fijar sus rendimientos.
Radiografía del CDT: Instrumento de Renta Fija con Respaldo Sólido
Un Certificado de Depósito a Término (CDT) es, en esencia, un contrato de inversión de renta fija. Al constituirlo, el ahorrador entrega una suma de dinero a una entidad financiera por un período preestablecido, recibiendo a cambio una rentabilidad fija que se acuerda desde el inicio. Esta modalidad, que compromete el capital por el plazo pactado, permite a los bancos utilizar estos recursos para sus operaciones de crédito a mediano y largo plazo, ofreciendo a cambio una tasa de interés predecible y generalmente más alta que las cuentas de ahorro tradicionales. La seguridad de este instrumento, en un país como Colombia, es un factor determinante para muchos inversionistas.
La razón por la cual los CDT pagaban hasta 10,75% E.A. a octubre de 2026, mientras una cuenta de ahorros de liquidación diaria ofrecía en el mejor de los casos 8,00% E.A., radica en el "principio de compensación temporal". Al renunciar a la liquidez de su dinero por periodos que pueden ir desde 30 días hasta más de un año, el ahorrador exige una prima por ese costo de oportunidad. Un inversor que inmoviliza, por ejemplo, 10 millones de pesos durante 720 días en un CDT al 9,70% E.A. recibirá un monto considerable de intereses brutos, una rentabilidad que no sería posible con retiros mensuales.
Protección Fogafín: Un blindaje para su inversión
Uno de los pilares que hacen del CDT una opción atractiva y de bajo riesgo es la cobertura del Fondo de Garantías de Instituciones Financieras (Fogafín). Este sistema de seguros de depósitos garantiza que, en caso de liquidación de una entidad financiera inscrita, los depositantes recuperen sus ahorros hasta por un monto máximo de 50 millones de pesos por persona y por entidad financiera. Esta protección es automática y gratuita, no requiere trámites adicionales por parte del ahorrador, lo que elimina una capa de riesgo.
La importancia de Fogafín se amplifica al considerar que la protección se aplica de manera independiente para cada institución. Es decir, un ahorrador con 30 millones de pesos en Bancolombia y otros 30 millones en BBVA Colombia contaría con una protección de 50 millones en cada entidad, sumando un total de 100 millones asegurados. En Colombia, la Superintendencia Financiera, reconocida por su rigor prudencial, ha mantenido una supervisión constante, lo que ha contribuido a que no se registren liquidaciones de entidades inscritas en Fogafín en aproximadamente dos décadas. Esto genera una confianza invaluable en el sistema financiero.
¿Cómo se calculan las tasas de CDT en Colombia? La DTF como termómetro
Comprender cómo se fijan las tasas de los CDT es clave para evaluar la rentabilidad potencial. Este proceso es una cadena de transmisión que inicia con la tasa de intervención del Banco de la República. Esta tasa, calculada como el promedio ponderado de las subastas de expansión monetaria a un día, es el principal instrumento con el que el banco central busca influir en la economía.
Desde esta referencia, el Banco de la República calcula semanalmente la Tasa de Depósito a Término Fijo (DTF) a 90 días, un indicador crucial para el sistema. La DTF se obtiene como un promedio ponderado por monto de las tasas de captación de CDT a 90 días que bancos, corporaciones financieras y compañías de financiamiento comercial reportan diariamente a la Superintendencia Financiera. Cada institución informa sus tasas y montos captados, y estos datos se procesan para reflejar el costo promedio de captación a corto plazo del sistema.
Este mecanismo tiene una implicación crucial: la tasa DTF y, por extensión, las tasas de CDT, no se mueven de forma idéntica con cada cambio en la tasa de intervención. He cubierto casos donde un ajuste de 100 puntos básicos por parte del Banco de la República solo se traduce en un movimiento de 7 puntos básicos en las tasas de CDT inicialmente. Esta transmisión gradual se debe a que los bancos utilizan los CDT para fondearse a plazos más largos, y la competencia por captar recursos no siempre permite traslados inmediatos de la política monetaria.
Factores que moldean las tasas de su CDT
Más allá de la tasa de intervención y la inflación, una constelación de factores incide directamente en el nivel de las tasas de CDT. A octubre de 2026, estos son los más relevantes:
- Tasa de política del Banco de la República: Como se mencionó, es el ancla principal. Su estabilidad en 9,25% a octubre de 2026 ha marcado la pauta para las captaciones.
- Inflación: En septiembre de 2026, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) alcanzó un 5,18% anual, según el DANE. Esta cifra, aunque en desaceleración, se mantiene por encima del rango meta del Banco de la República (2%-4%), justificando una política monetaria cautelosa. La persistencia de la inflación debido a presiones en alimentos, la depreciación previa del peso y la indexación de servicios, impide recortes más agresivos.
- Liquidez bancaria y demanda de crédito: A mediados de 2026, el crecimiento de la cartera crediticia ha superado el crecimiento de los depósitos, generando presión en las tasas de captación. Los bancos deben ofrecer tasas más atractivas para atraer fondos y mantener su balance.
- Condiciones internacionales: La fortaleza del dólar, cotizando alrededor de $3.936 COP por dólar en octubre, ejerce una presión cambiaria que puede avivar la inflación importada, lo que obliga al Banco de la República a mantener tasas reales altas.
- Competencia entre entidades: La aparición y consolidación de bancos digitales y neobancos ha intensificado la competencia. Bancos tradicionales como Bancolombia ofrecían 8,25% E.A. a 90 días para montos pequeños, mientras que Banco Contactar pagaba 9,40% E.A. en el mismo plazo. Esta diferenciación es crucial para el ahorrador, pues los bancos más pequeños, con menores costos operacionales, a menudo necesitan ofrecer primas para atraer capital.
Impacto de las tasas de CDT en el bolsillo del colombiano y la economía
Las tasas de los CDT no son solo números en una tabla; tienen un efecto palpable en los hábitos de ahorro y consumo, y por extensión, en la dinámica económica nacional. Cuando la tasa de CDT en Colombia se mantiene en niveles atractivos, se genera un fuerte incentivo para el ahorro formal. Esto puede traducirse en una moderación del consumo familiar, lo que a su vez ayuda a disminuir las presiones inflacionarias, aunque pueda desacelerar ligeramente el crecimiento económico en el corto plazo.
Durante 2023, por ejemplo, con picos de tasas de CDT por encima del 13% E.A., los depósitos a término experimentaron un crecimiento del 17% respecto al año anterior, mientras que los créditos de consumo redujeron su ritmo de expansión. Este efecto dual contribuyó a "enfriar" la economía y a controlar la inflación, que se ajustó del 13,3% al 9,2% en pocos meses, según el Banco de la República. El escenario actual de 2026, con tasas entre el 9,4% y 10,75%, sigue incentivando el ahorro, pero en un entorno de mayor equilibrio que permite una recuperación gradual del consumo.
Con una inflación del 5,18% en septiembre de 2026 y tasas de CDT en torno al 9,6%-10,0% promedio, la rentabilidad real (tasa nominal menos inflación) se situaba entre el 4,4% y 4,8% E.A. Estos niveles son notablemente superiores a los observados en 2021-2022, cuando la inflación llegó al 13% y las tasas de CDT no siempre compensaban esa pérdida de poder adquisitivo. Este diferencial ha atraído capital hacia los productos de renta fija; Bancolombia, por ejemplo, reportaba que los CDT representaban entre el 35% y 40% de los nuevos depósitos de clientes en 2026, un incremento significativo.
¿Le suena familiar esta situación? Este cambio en el comportamiento del ahorrador colombiano, buscando fijar tasas antes de posibles caídas, es una respuesta natural a un mercado de tasas en estabilización. Sin embargo, esta mayor captación en CDT tiene su contrapartida: el dinero inmovilizado no se destina al gasto corriente. Investigaciones de BBVA Research para Colombia en 2026 señalaron que el consumo privado sigue siendo motor de crecimiento (3,6% interanual en el segundo trimestre), pero con una composición más inclinada hacia servicios que bienes duraderos, reflejando la cautela de los hogares.
Análisis crítico: ¿Son rentables los CDT al 9-10% en octubre de 2026?
La pregunta fundamental que todo ahorrador debe hacerse es si una tasa de CDT de 9,6%-10,0% E.A. es realmente rentable una vez descontados la inflación y los impuestos. La respuesta técnica es afirmativa, pero con matices que merecen ser analizados con lupa.
Consideremos un CDT constituido en octubre de 2026 por $10.000.000 a 360 días con una tasa del 9,60% E.A. Esto generaría $960.000 de intereses brutos. Para personas naturales con ingresos laborales altos, aplica una retención en la fuente del 19% sobre los rendimientos financieros. Tras este descuento, la ganancia neta sería de aproximadamente $777.600, lo que equivale a una rentabilidad neta del 7,77% E.A. Comparando esta cifra con la inflación de septiembre (5,18% E.A.), la ganancia real neta, es decir, el verdadero aumento en el poder adquisitivo, sería de aproximadamente 2,59% E.A. Esto demuestra una protección clara y positiva del capital.
No obstante, el análisis debe contemplar las oportunidades alternativas en el mercado. Inversionistas con acceso a los mercados de bonos del Estado (TES) a 180 días podían encontrar rendimientos similares o incluso superiores, dependiendo de la curva de rendimientos. Por ejemplo, los TES a 2 años ofrecían rendimientos estimados en 10,78% E.A. Además, inversionistas con perfiles más sofisticados podían explorar fondos de inversión de renta fija mixta o deuda corporativa, que ofrecen diversificación y, en algunos casos, mayores retornos, aunque con niveles de riesgo distintos.
En este escenario, los CDT mantienen su atractivo principal para inversores conservadores, con un horizonte de plazo definido (ahorro para vivienda, educación, pensión complementaria) y que valoran la seguridad de la cobertura Fogafín y la tasa fija garantizada. Sin embargo, para quienes buscan la máxima rentabilidad y tienen mayor tolerancia al riesgo, el mercado de octubre de 2026 ofrecía otras opciones que, aunque más complejas, podían generar un diferencial positivo.
Perspectivas y tendencias para las tasas de CDT en 2026
Las proyecciones para el cierre de 2026 y principios de 2026 sugieren un escenario de estabilidad moderada, con posibles ligeros recortes en las tasas de CDT si la inflación continúa su senda de desaceleración y la economía se consolida. Según la Encuesta de Expectativas Económicas de Fedesarrollo en octubre, los analistas no anticipaban recortes en la tasa de intervención del Banco de la República entre octubre y diciembre de 2026, manteniéndola en 9,25%.
Esta expectativa se fundamenta en que, si bien el crecimiento económico proyectado es moderado (2,5% para 2026), la inflación persiste y los riesgos se sesgan al alza. Las proyecciones de inflación para cierre de 2026 se ubican en 5,28%, y tan solo un 4,42% a doce meses (octubre de 2026). Este patrón indica que la desinflación será un proceso gradual, lo que implica que el Banco de la República podría postergar recortes más sustanciales de su tasa de intervención hasta el primer trimestre de 2026.
Para el ahorrador, esto se traduce en una estabilidad de las tasas de CDT en niveles de 9,4% a 10,2% durante lo que resta del año, con una posibilidad marginal de caídas de 10-25 puntos básicos en diciembre si la inflación sorprendiera a la baja. Los bancos no tienen un incentivo fuerte para recortar tasas mientras la demanda por captaciones se mantenga y la competencia, especialmente de neobancos, presione por retornos atractivos. La "ventana de oportunidad" para fijar tasas altas en CDT podría estar cerrándose, anticipando un 2026 con una política monetaria más expansiva y, consecuentemente, tasas de CDT más bajas. ¿Está usted preparado para aprovechar el momento actual?
Recomendaciones prácticas para maximizar la rentabilidad de su CDT
Para navegar el escenario de octubre de 2026 y potenciar al máximo su inversión en CDT, es fundamental adoptar una estrategia informada y proactiva. Aquí algunas recomendaciones que he podido observar en el mercado y en mis conversaciones con analistas:
- Seleccione el plazo adecuado a su horizonte de liquidez: Si necesita su dinero en 180 días, un CDT a ese plazo con una tasa de 9,75%-10,00% E.A. podría ser preferible a uno a 360 días con 10,20% E.A. La ligera diferencia en tasa a veces no compensa la inmovilización innecesaria del capital. Las tasas suben con el plazo, pero siempre evalúe su necesidad.
- Distribuya sus montos para maximizar la cobertura Fogafín: Si su capital supera los $50.000.000, considere diversificar su inversión entre varias instituciones. Un ahorrador con $120.000.000, por ejemplo, podría constituir CDT de $50.000.000 en tres entidades diferentes, asegurando una cobertura total de $150.000.000 bajo la protección de Fogafín.
- Compare tasas dentro de categorías de monto: No todas las ofertas son iguales. Bancos como Banco Contactar o Bancamía, en ocasiones, pagaban entre 30 y 70 puntos básicos más que grandes bancos como Bancolombia en plazos similares. Un diferencial de +0,60% E.A. en un CDT de $20.000.000 a 360 días representa $120.000 adicionales de interés bruto, una cifra que no se debe despreciar.
- Evalúe la tributación: La retención en la fuente del 19% sobre los intereses de CDT es obligatoria para personas naturales. Sin embargo, inversionistas con ingresos bajos pueden pagar una tasa marginal inferior. Consulte con un experto para optimizar su carga tributaria familiar, incluso considerando constituir CDT a nombre de hijos dependientes con la debida representación legal.
- Considere la composición de su portafolio: Un portafolio balanceado en octubre de 2026 podría incluir un 60% en CDT a plazos superiores a 360 días con tasas entre 9,70%-10,20%, un 20% en cuentas remuneradas de liquidez (con tasas entre 4,50%-8,00% ofrecidas por entidades como Banco Popular o Davivienda para emergencias), y un 20% en TES o bonos corporativos (para perfiles más sofisticados) a rendimientos de 10%-10,8% para diversificar el riesgo emisor.
El mercado de los CDT en octubre de 2026 refleja un delicado equilibrio entre la cautela del Banco de la República, la persistencia de una inflación aún elevada y una competencia bancaria dinámica. Para el ahorrador colombiano, los CDT siguen siendo un refugio de seguridad y una fuente de rentabilidad predecible. La clave está en actuar de manera informada, comparar activamente y alinear la estrategia de ahorro con sus metas personales, pues las señales apuntan a que 2026 podría traer una política monetaria más expansiva y, posiblemente, tasas de CDT más bajas. Es el momento de tomar decisiones estratégicas.





