CDT en Colombia 2026: Rentabilidad, Inflación y Estrategias Clave
CONTENIDO:
- ¿Qué es un CDT y por qué sigue siendo relevante en 2026?
- La paradoja de la rentabilidad: nominal vs. real en tiempos de inflación
- Ventajas y desventajas: Más allá de lo evidente
- El panorama de tasas de CDT en octubre de 2026: ¿Dónde están los rendimientos?
- Cálculos que importan: Más allá de las promesas publicitarias
- Escenario 1: Inversión de $10 millones a 360 días con tasa del 9,5% EA
- Escenario 2: Inversión de $5 millones a 360 días con tasa del 9,5% EA
- Estrategias para invertir inteligentemente en CDT en 2026
- Conclusión: ¿Son los CDT la mejor opción para su capital en 2026?
- Guía Completa sobre Certificados de Depósito a Término en Colombia
La estabilidad y la seguridad han sido históricamente los pilares del atractivo de los Certificados de Depósito a Término (CDT) en Colombia. Para julio de 2026, el volumen total invertido en estos instrumentos alcanzó los $337,9 billones, con las personas naturales aportando cerca de $127 billones, una clara señal de la confianza de los colombianos en esta opción de ahorro a pesar de las fluctuaciones macroeconómicas. Sin embargo, el escenario de 2026 presenta un panorama complejo donde la rentabilidad nominal debe ser contrastada rigurosamente con la persistencia inflacionaria, un factor que define la verdadera ganancia del inversionista.
¿Qué es un CDT y por qué sigue siendo relevante en 2026?
Un Certificado de Depósito a Término (CDT) es un contrato financiero que establece un acuerdo entre un inversionista y una entidad bancaria: el primero deposita una suma de dinero durante un plazo específico, a cambio de recibir una tasa de interés fija preestablecida. Este plazo puede variar desde un mínimo de 30 días hasta un máximo de cinco años, y al vencimiento, el banco devuelve el capital inicial junto con los intereses acumulados. Esta simplicidad y previsibilidad son sus mayores fortalezas, especialmente para aquellos que buscan opciones de bajo riesgo en un ecosistema financiero dinámico.
La popularidad del CDT no es casualidad. Las cifras revelan que más de 2,1 millones de colombianos han optado por invertir en este producto, una cifra que duplica la de quienes mantienen pensiones voluntarias. Esta preferencia se arraiga en una promesa fundamental: la seguridad. Los CDT están protegidos por el Fondo de Garantías de Instituciones Financieras (Fogafín) con una cobertura de hasta $50 millones por depositante y entidad, lo que minimiza el riesgo de pérdida del capital, incluso en escenarios adversos. De hecho, en las últimas dos décadas, no se ha registrado la quiebra de ninguna entidad bancaria supervisada por la Superintendencia Financiera de Colombia.
Funcionar es directo: el inversionista entrega su capital, se pacta un plazo y una tasa, y al final, se recibe el capital más los rendimientos. Esta transparencia absoluta, desde el momento de la inversión, diferencia a los CDT de otros productos con mayor volatilidad, como los fondos de inversión que implican la compra de acciones o valores y, por ende, exponen el capital a las fluctuaciones del mercado.
La paradoja de la rentabilidad: nominal vs. real en tiempos de inflación
Cuando los bancos promocionan tasas de CDT, suelen referirse a la rentabilidad nominal. Sin embargo, en un entorno como el colombiano, donde la inflación ha sido un actor persistente, la verdadera medida de ganancia radica en la rentabilidad real. Para septiembre de 2026, la inflación anual en Colombia se ubicó en 5,18%, según el DANE. ¿Qué significa esto para su inversión?
Significa que, si su CDT rinde un 9,45% efectivo anual, su ganancia real después de descontar la inflación es de aproximadamente 4,27%. Aunque parece un diferencial positivo, este porcentaje representa el verdadero aumento de su poder adquisitivo. He cubierto casos donde usuarios, al final del plazo, se sorprenden al ver que, aunque su cuenta bancaria tiene más dinero, su capacidad de compra no ha mejorado significativamente. ¿Se ha preguntado cuánto vale realmente su dinero al final del plazo?
Además, es crucial considerar la retención en la fuente. Los intereses generados por los CDT están sujetos a una retención del 4%. Por ejemplo, una inversión de $10 millones a 360 días con una tasa del 9,5% EA genera $936.986 en intereses brutos. Sin embargo, después de la retención de $37.479, el interés neto se reduce a $899.507. Este es el dinero real que el inversionista recibe, antes de restarle el efecto de la inflación. Este detalle, a menudo subestimado, reduce aún más la rentabilidad aparente.
Ventajas y desventajas: Más allá de lo evidente
Los CDT, como cualquier instrumento financiero, tienen sus luces y sus sombras. Analizarlos críticamente es fundamental para una decisión informada.
Ventajas clave:
- Seguridad garantizada: Como se mencionó, la protección de Fogafín hasta por $50 millones brinda una tranquilidad invaluable. Es un activo de renta fija que no sufre las variaciones abruptas de valor que se observan en fondos de inversión con exposición a acciones.
- Rentabilidad conocida: Desde el primer momento, el inversionista sabe exactamente cuánto ganará y en qué fecha. Esta certidumbre es vital para la planificación financiera a mediano plazo, permitiendo proyectar con exactitud el rendimiento de los ahorros.
- Facilidad y rapidez: Abrir un CDT, especialmente en sus modalidades digitales, es un proceso sorprendentemente sencillo. Muchos bancos permiten la apertura de un CDT virtual desde una aplicación móvil en cuestión de minutos, eliminando trámites complejos y desplazamientos.
- Vehículo de disciplina financiera: Al inmovilizar el dinero por un plazo definido, los CDT actúan como una barrera contra el gasto impulsivo. Representan una herramienta eficaz de autocontrol, ideal para quienes buscan consolidar un ahorro sin la tentación de accesibilidad inmediata.
Desventajas que requieren atención:
- Iliquidez con castigos: Esta es, francamente, la mayor limitación. Si el inversionista necesita acceder a su dinero antes del vencimiento, se enfrentará a penalizaciones significativas. Muchos bancos simplemente no permiten el retiro anticipado, o en su defecto, aplican deducciones considerables sobre los intereses generados, o incluso sobre el capital. La realidad es que el dinero queda comprometido y solo debe invertirse aquel capital que no se necesitará a corto plazo.
- Erosión del poder adquisitivo: Como ya se analizó, si la rentabilidad nominal no supera la inflación por un margen considerable, el dinero invertido podría perder poder adquisitivo. Aunque para 2026, con una inflación de 5,18% y tasas de CDT cercanas al 9,45%, el diferencial es positivo, este margen puede ser estrecho en comparación con otras épocas.
- Plazo sin rentabilidad inmediata: A diferencia de algunos productos de inversión que liquidan intereses diariamente o con mayor frecuencia, los CDT generan rendimientos que se materializan solo al vencimiento del plazo o según la periodicidad pactada. No hay una liquidez de intereses constante.
El panorama de tasas de CDT en octubre de 2026: ¿Dónde están los rendimientos?
El mercado de CDT en octubre de 2026 muestra una tasa promedio para depósitos a 360 días de 9,45%, según el Banco de la República. Sin embargo, es fundamental entender que este es solo un promedio. Las tasas varían considerablemente según la entidad financiera, el monto de la inversión y el plazo escogido. Esto significa que una investigación exhaustiva es crucial para maximizar los rendimientos.
Las tasas elevadas del 15% al 17% que algunos inversionistas recuerdan de 2022 y 2023 corresponden a un ciclo económico y monetario completamente distinto. En aquel entonces, el Banco de la República mantenía una política de tasas de intervención altas para contener una inflación desbordada. Para 2026, la tasa de política monetaria se ha moderado a 9,25%, impactando directamente las tasas de captación de los CDT. Comparar las tasas actuales con las de hace dos años sería como comparar peras con manzanas.
Las principales entidades bancarias suelen ofrecer tasas más conservadoras. Bancolombia, por ejemplo, presenta tasas entre 7,50% y 8,85% para CDT físicos a 360 días, variando según el monto. Scotiabank Colpatria se mueve en un rango similar, entre 7,20% y 7,85%. Banco de Bogotá, una institución tradicional, mantiene ofertas competitivas pero aún moderadas en comparación con actores más pequeños o digitales.
La verdadera competencia por tasas más atractivas se encuentra a menudo en neobancos y plataformas especializadas. Bold y Pibank han destacado por ofrecer rendimientos que pueden alcanzar el 10% o más para ciertos plazos y montos. Banco W, con su modalidad de CDT Digital, es especialmente competitivo, con ofertas que rondan el 10,70% para 360 días. Incluso Banco Popular, en su oferta digital, alcanza el 10% para plazos a 540 días. Estas diferencias, que pueden parecer marginales, se traducen en centenares de miles de pesos en ganancias para montos considerables.
Tabla Comparativa de Tasas de CDT (Octubre 2026)
Las siguientes tasas son aproximadas y pueden variar según el monto y las condiciones específicas de cada entidad:
| Entidad Financiera | Plazo 180 días (EA) | Plazo 360 días (EA) | Notas Relevantes |
|---|---|---|---|
| Banco de Bogotá | ~8,70% | ~8,60% | Ofertas varían según montos mínimos de apertura. |
| Banco Pichincha | ~9,15% | ~9,25% | Tasas atractivas para modalidades desmaterializadas. |
| Credifinanciera | — | Tasas reducidas en 2026, lejos de históricos (15,7%). | Se recomienda consultar directamente, tasas muy cambiantes. |
| Serfinanza | ~2,75% | ~3,25% | Tasas variables según el plazo específico. |
| Banco W | ~10,40% | ~10,70% | CDT Digital especialmente competitivo. |
| BBVA Colombia | ~7,85% | ~8,68% | Modalidades tradicionales. |
| Banco Popular | Según monto | 10,00% (a 540 días) | Ofertas competitivas en su formato digital. |
Fuente: Comparabien, Banco Pichincha, Banco W, BBVA, Banco Popular, El País (Octubre 2026). Tasas sujetas a cambios y condiciones de cada entidad.
Cálculos que importan: Más allá de las promesas publicitarias
Entender la ganancia real de un CDT requiere un cálculo minucioso que vaya más allá de la tasa anunciada. Aquí, dos ejemplos prácticos para ilustrar el impacto de la retención en la fuente y la duración del plazo:
Escenario 1: Inversión de $10 millones a 360 días con tasa del 9,5% EA
- Interés bruto generado: $936.986
- Retención en la fuente (4% sobre los intereses): $37.479
- Interés neto recibido: $899.507
- Total recibido al vencimiento (capital + interés neto): $10.899.507
- Ganancia neta efectiva después de impuestos: $899.507
Escenario 2: Inversión de $5 millones a 360 días con tasa del 9,5% EA
- Interés bruto generado: $468.493
- Retención en la fuente (4% sobre los intereses): $18.740
- Interés neto recibido: $449.753
- Total recibido al vencimiento (capital + interés neto): $5.449.753
- Ganancia neta efectiva después de impuestos: $449.753
Estos ejemplos demuestran que, aunque las cifras nominales pueden parecer atractivas, la retención en la fuente reduce la ganancia neta. Es crucial recordar que estas cifras aún no consideran el impacto de la inflación, que podría erosionar el poder adquisitivo de esa ganancia. Por lo tanto, el monto final en su cuenta bancaria no necesariamente se traduce en una mayor capacidad de compra.
Estrategias para invertir inteligentemente en CDT en 2026
En el mercado actual, la información es poder. Un inversor proactivo y bien informado puede obtener rendimientos significativamente mejores. La pasividad o la elección de la primera opción ofrecida por el banco de siempre, francamente, puede costar miles de pesos.
- Compara siempre antes de invertir: Plataformas como MejorCDT, Ikiwi o Ikiluz son herramientas indispensables. Permiten comparar tasas en tiempo real para diferentes montos y plazos. La diferencia entre el banco más grande y un neobanco puede superar los dos puntos porcentuales, lo que para una inversión de $50 millones a un año representa una diferencia sustancial.
- Considera tu horizonte temporal: Los CDT son ideales para dinero que, sin duda, no necesitarás en el corto o mediano plazo. Si existe la mínima probabilidad de un retiro anticipado, evalúa alternativas más líquidas, como fondos de inversión colectiva de bajo riesgo que permiten retiros sin penalización, aunque sus rendimientos suelen ser menores.
- Evalúa la rentabilidad real, no solo la nominal: Resta la inflación proyectada a la tasa efectiva anual de tu CDT. Solo si este diferencial es positivo, estarás protegiendo y haciendo crecer tu poder adquisitivo. Las proyecciones del Banco de la República indican una inflación cercana al 5% para el cierre de 2026 y una moderación hacia el 3% en años venideros, lo que podría mejorar la rentabilidad real futura de un CDT contratado hoy.
- Diversifica plazos (escalera de CDT): En lugar de colocar todo tu capital en un único CDT a 360 días, considera distribuir tus inversiones en varios CDT con plazos escalonados (ej. uno a 90 días, otro a 180, y el resto a 360 días). Esta estrategia te permite tener acceso a una porción de tu capital en diferentes momentos y te da flexibilidad para reinvertir a tasas potencialmente mejores si el mercado cambia.
- Monitorea cambios de política monetaria: La Junta Directiva del Banco de la República se reúne cada 31 días para revisar la tasa de intervención. Anticipar posibles reducciones te ayudará a decidir si es el momento de "amarrar" una tasa actual relativamente alta antes de que disminuyan. Analistas especulan con posibles recortes adicionales hacia finales de 2026, lo que sugiere que el momento actual es una ventana de oportunidad.
- Aprovecha ofertas digitales: Los CDT virtuales o desmaterializados suelen ofrecer tasas más altas que los CDT físicos, debido a los menores costos operativos para las entidades. Algunos bancos, en su afán por captar clientes digitales, incluso devuelven el impuesto 4x1000 en ciertas condiciones, un beneficio adicional nada despreciable.
Conclusión: ¿Son los CDT la mejor opción para su capital en 2026?
Los Certificados de Depósito a Término continúan siendo una pieza fundamental en el portafolio de inversión de los colombianos en 2026, pero su atractivo debe ser evaluado con una lupa crítica. No son la panacea para todos los inversionistas, pero para aquellos con un perfil conservador, capital ocioso y un horizonte temporal definido, representan una alternativa sólida y de bajo riesgo para proteger el patrimonio.
Con tasas promedio cercanas al 9,45% y una inflación en el 5,18%, el diferencial de 4,27 puntos porcentuales es un argumento convincente para considerarlos. La perspectiva de una inflación más controlada en los próximos años podría incluso aumentar la rentabilidad real de los CDT. Sin embargo, la clave reside en la información y la comparación activa. En un mercado donde los grandes bancos ofrecen rendimientos modestos y los neobancos compiten agresivamente, una decisión informada puede marcar la diferencia entre una ganancia aceptable y una oportunidad perdida.
Como periodista financiero que ha cubierto de cerca la evolución de este sector, puedo afirmar que la era de las inversiones pasivas en CDT ha terminado. El inversor de hoy necesita ser un cazador de tasas, un analista de la inflación y un estratega de liquidez. La ventana de oportunidad para asegurar tasas relativamente altas en 2026, antes de posibles nuevas reducciones por parte del Banco de la República, está abierta, pero no durará indefinidamente.





